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Laura Mazorra y Javi Calderón vertemos toda nuestra energía negativa en nuestras creaciones, con la esperanza de entretener y divertir a todo aquel que esté de paso por éste, nuestro querido hogar. Fíjate bien por donde pisas y permanece alerta... por si las moscas. Enjoy!

viernes, 22 de junio de 2012

Colloquium (Acto III: La entrevista II)





Marco caminaba con la cabeza gacha mientras pensaba en todo lo acontecido a lo largo del día. De camino a la taberna donde le esperaban los Desquiciados, la oscuridad había caído a plomo sobre la ciudad, y eso había ensombrecido aún más su ánimo. ¿Con qué se iba a encontrar a lo largo de esa noche?

Llegó al lugar de reunión y empujó la puerta tras tomar un poco de aire para coger ánimo. El lugar, como de costumbre, estaba medio vacío y las viejas lámparas que decoraban la pared apenas emitían luz, por lo que el sitio, después del descubrimiento de esa tarde, le pareció de lo más lúgubre.

Al fondo, en el lugar habitual, la pareja ya le estaba esperando y al verle, le hicieron alegres gestos de bienvenida. Según recorría el pasillo para reunirse con ellos, miraba de reojo las viejas fotografías que adornaban el local. La verdad es que no ayudaban nada a relajar la sensación de agobio que se había adueñado de él. Desde que vio la película Los otros, las fotos de gente de épocas pasadas de daban cierto repelús. Y si además, sus caras estaban ligeramente difuminadas, como era el caso de los retratos de la taberna, la sensación era aún mayor.

Por fin llegó junto a los desquiciados y después de los saludos correspondientes tomó asiento en la misma silla que la noche anterior. Sacó torpemente sus cosas de la mochila y ante la mirada inquisitiva de la pareja, que parecía haber notado la repentina incomodidad de Marco, puso en marcha la grabadora. Cogió su vaso, que la pareja se había encargado de tenerle preparado, y de un trago vació la mitad de su contenido antes de efectuar la primera pregunta de la noche.
  • Empecemos, si os parece bien – ante lo que ambos asintieron, todavía perplejos por la inesperada exhibición bebedora de su entrevistador -. ¿Por qué tanto mal rollo y oscuridad en vuestras historias?
  • Cuando era pequeña – contestó Laura tras un momento - y todas mis compañeras de colegio se pedían ser princesas en los juegos, a mí me encantaba ser la bruja malvada. Pintaba de negro el pelo y los labios de las niñas rubitas en los cuentos que me regalaban (mi madre se volvía loca). Me escondía detrás de la puerta cuando había una película de terror y me mandaban a la cama… Supongo que las cosas oscuras y que daban mal rollo han formado parte de mí desde siempre. Lo único que hago ahora es expresar todo eso con el dibujo y he encontrado a la persona perfecta para que acompañe esa forma de expresión.
Javi asentía mientras su compañera respondía, pero no añadió nada a la respuesta.
  • ¿Cómo os organizáis para sacar las cosas adelante? ¿Cual es vuestro método de trabajo?
  • Yo lo definiría como: caótico, poco disciplinado, desorganizado – contestó el Desquiciado con una risita -. Se nos ocurren ideas, nos las contamos, a veces las sacamos adelante y otras no. A veces las ideas se le ocurren a uno, se las cuenta al otro y es éste el que termina de definir lo que se va a hacer.
  • Tenemos que decir que hay unos cuantos proyectos que hemos empezado y se han quedado al final en el tintero, o bien porque la cosa no fluía, o bien porque era un trabajo excesivo para sacarlo adelante – añadió Laura después de dar un sorbo a su cerveza.
  • ¿Tenéis algún lugar especial donde buscáis inspiración?
  • En realidad no buscamos la inspiración, siempre la encontramos por casualidad, nos inspiramos en cosas que vemos y nos hacen gracia: cuentos infantiles, el hijo de Javi, mis sobrinas, libros que hemos leído, ilustradores que nos encantan, películas que disfrutamos…
  • Sí, en mi caso – comenzó a decir Javi – cuanto más busco a mi Musa, mejor se esconde. Debe ser por el olor. Pero no siempre lo consigue, y ahí es cuando aprovecho.
  • Respecto al método de trabajo, gracias a la era de internet, Javi escribe en su casa y yo dibujo en la mía. Luego nos mandamos lo que hemos hecho por e-mail y terminamos de darle forma. Cada pocos días hacemos reuniones en este, nuestro despacho y exponemos las cosas pendientes para darles soluciones en común.
  • ¿Tenéis algún lugar especial para trabajar? Una hora concreta… - Marco hacía las preguntas sin apenas esperar a que terminaran de responderlas - ¿Os gusta trabajar con música de fondo o preferís, por el contrario, el silencio?
  • Por mi parte, no hay lugar especial – se adelantó Javi -. Si lo hubiera, estaría muy lejos de aquí, te lo aseguro.
  • Cuando me pongo a dibujar suele ser en el salón – añadió Laura -, es mi lugar favorito de la casa con todas las plantas alrededor y la luz que entra. A pesar de que yo sea un poco “oscura” me encantan las casas con una buena luz natural. Nunca pongo música de fondo. Me encanta el silencio y como vivo con una persona que tiene que estar constantemente poniendo música de fondo (es un enfermo musiquero), cuando trabajo me gusta no escuchar nada. Lo mismo me pasa cuando leo un buen libro.
  • El lugar donde vivo, el silencio es un gran desconocido, por eso prefiero tener algo de música de fondo. Más que nada para intentar aislarme del exterior.
En ese momento, Marco, aprovechando que por un instante los desquiciados dejaron de mirarle para tomar un trago de sus cervezas, les hizo una foto a escondidas con el móvil, con el que no había dejado de juguetear durante todo ese tiempo. Deseó que, a pesar, de los nervios, la foto no hubiera salido movida. Después, como quién no quiere la cosa, se guardó el teléfono en el bolsillo.
  • Bien, hablemos ahora de vuestros trabajos. ¿Cómo surgió la idea de Selene?
  • Cuando decidimos zanjar El Freakfanato nos dedicamos temporalmente a Donde acaban los niños malos – dijo Laura -, que no eran precisamente adecuados para niños. Tanto Javi como yo tenemos a ciertas personillas importantísimas en nuestras vidas, así que había que hacer algo que pudiéramos compartir con ellos, así que se nos ocurrió pensar en algo. Hace un par de navidades regalamos a mis sobrinas la increíble película de Miyazaki “Ponyo en el acantilado” que se convirtió en su peli favorita, la veían una y otra vez. De ahí surgió la inspiración del personaje.
  • ¿Y los famosos niños malos?
  • Cansada de dibujar pequeñuelos cabezones con lineart, Laura decidió empezar a experimentar otra forma de dibujo, y de ahí salió la preciosa Kamilla. Me inspiró tanto como para crear una historia que diese más vida aún al personaje y así empezamos con aquel blog, que ahora se ha convertido en web y lo que es más importante, en libro.
  • Los tenemos un poco abandonados últimamente. Las vías de comunicación con ese reino de penumbra parecen haberse cortado – añadió Laura taciturna, algo que a Marco no le hizo demasiada gracia. Ya no sabía cómo tomarse esa clase de respuestas.
  • Habladme del libro de los niños malos, ¿por qué os decidisteis a dar el paso de publicar las historias en papel, con la que está cayendo en el mundo editorial, si los relatos ya están disponibles en vuestra página?
  • A Javi se le ocurrió la idea de darle un contexto a las historias sueltas que habíamos acumulado a lo largo de los meses anteriores en el blog. Por otra parte, teníamos ganas de ver impresos en papel los dibujos que tantas horas nos habían costado y nos constaba que había gente que también querría llevarse a nuestros niños a sus casas.
  • Por cierto, un libro que autoeditásteis. ¿No se lo hicisteis llegar a ninguna editorial antes para intentar que os lo publicaran?
  • La verdad, es que no. Somos muy conscientes de que tenemos mucho por mejorar aún como para que una editorial se interese por nuestro trabajo.
  • Pero estamos en ello – añadió Javi –. Tiempo después sí que lo ofrecimos a una editorial, pero no hubo suerte. Sin embargo, estamos muy agradecidos a la evaluación de la obra que nos hicieron llegar.
  • Sí, nos ayudaron mucho a aclarar ideas.
  • Bueno, ¿qué me decís de las Horror Series?
  • Un día de esos en los que Javi se levanta inquieto, subió al Facebook un viejo dibujo del especial de Halloween de El Freakfanato. Era uno de los personajes disfrazado de Jason Voorhees, de Viernes 13. Un comentario de los que nos dejaron sugería que subiéramos una versión del cenobita Pinhead, y esa misma tarde me puse a ello.
Como soy una loca del cine de terror, tanto clásico como moderno, se me ocurrió continuar dibujando a los personajes más emblemáticos de ese género desde mi punto de vista.
  • La pena es que la gente no se anime más a hacernos sugerencias.
  • ¿Por qué son casi siempre niños los protagonistas de vuestros trabajos?
  • Porque Laura no sabe dibujar adultos – contestó Javi con una carcajada mientras miraba de reojo a Laura, a la vez que esta le devolvía una mirada de esas que taladran cerebros.
  • Es verdad – dijo sin embargo muy digna – pero es algo en lo que estoy trabajando.
  • ¿Alguno de vuestros personajes se basa en alguien real?
  • De los proyectos que tenemos actualmente en marcha solamente Ludmila, un personaje secundario de Selene y los Von Faust, está basado e inspirado en una persona de carne y hueso. Aunque todo el mundo dice que Zoe soy yo, en realidad se parece, pero no me he inspirado en mi misma para hacerla.
  • Entre los niños malos también hay alguien que se merecía una historia – respondió Javi mientras una mirada extraña se formaba en su cara y su respiración se aceleraba. Laura puso una mano sobre su hombro y esto pareció calmarle algo.
  • Bueno y los tres niños protagonistas de Atul son sin duda mis sobrinas Olalla e Iria y el niño de Javi, David – añadió Laura cuando vio que su amigo había vuelto a la calma y disfrutaba de su cerveza.
Marco había descubierto escarbando en el blog, y en su perfil de Facebook, que Desquiciados, además de todos esos trabajos siniestros ya conocidos, habían autoeditado también un cuento en apariencia muy colorido e infantil.
  • Atul, creo que es un gran desconocido para la gente que os sigue. ¿Qué es exactamente? ¿Por qué ese cambio de registro en ese libro?
  • Antes de dar por cerrado definitivamente El Freakfanato, una editorial se interesó en publicar un cuento con nuestros nenes como protagonistas – contestó Javi -. Se tituló “El troll, una historia de El Freakfanato”. Poco después se pusieron en contacto, de nuevo, porque tenían interés en publicar otro cuento infantil y habían pensado en nosotros para hacerlo.
  • Javi escribió esta historia y yo hice los dibujos acorde con el público al que iba dirigido. No siempre se puede meter vampiros y niños malos. Es una historia preciosa y tierna y los dibujos debían reflejar eso mismo. Al final la editorial no se decidió a publicarlo y tiempo después encargamos a una imprenta unos cuantos ejemplares para nosotros.
  • ¿Y no lo habéis ofrecido al público?
  • En su momento anunciamos que teníamos algún ejemplar disponible y hubo gente que sí se animó a pedirnos uno – contestó Javi -. Y una de esas personas, cuando lo recibió y su hijo lo leyó, compartió con nosotros algo que nos emocionó mucho.
  • Todavía nos quedan un par de ellos, por si a alguien le interesan… - dijo Laura mirando fijamente a Marco.
  • Veremos, veremos… - contestó nervioso -. Muy bien, ¿Cuál es vuestro método de promoción?
  • Facebook principalmente, el marketing desde luego no es lo nuestro.
  • Confiamos en que lo que hacemos guste a la gente, y a partir de ahí, que funcione el boca a boca. O mejor dicho, el muro a muro.
  • Claro que por el momento a pesar del esfuerzo de algunas personas a las que se lo agradecemos de corazón, la cosa no termina de arrancar. Está todo muy saturado de gente que hace cosas de todo tipo, y destacar se hace muy difícil, la verdad.
  • ¿Habéis pensado en dar un paso más con vuestras creaciones y animar vuestras historias?
  • Lo hemos pensado, re-pensado, hablado y re-hablado. El problema es que todavía no nos hemos puesto en serio con las aplicaciones para ello. Además, somos conscientes de lo duro y trabajoso que es, por lo que deberíamos dejar de lado otros proyectos para centrarnos en eso y, de momento, no nos hemos decidido.
Marco detuvo la grabadora y sugirió hacer una pausa antes de terminar con la última ronda de preguntas, que pondría punto y final a la entrevista. Laura aprovechó para levantarse y dirigirse al servicio mientras una nueva ronda era depositada en la mesa junto con algo de comer. No había pasado un minuto cuando Laura estaba de nuevo de regreso ante la sorpresa de Marco, que se vio reflejada en su cara. Javi se acercó a su oído, y le susurró:
  • Tío, yo tampoco entiendo como lo hace. Una mujer normal y corriente no tarda tan poco en hacer sus cosas, ¿a que no? Debe de ser brujería…
Y se separó de nuevo guiñándole un ojo a escondidas de la chica. La forma en que se lo había dicho, turbó a Marco, que estaba muy susceptible a los posibles comportamientos extraños que pudieran darse en la pareja esa noche. Y como pudo comprobar más tarde, motivos no le faltaban.

Mientras daban cuenta de la bebida y la cena, la charla transcurrió por derroteros menos misteriosos. Los Desquiciados se interesaron por la marcha de los estudios de Marco, y además, lograron sonsacarle cosas acerca de su querida amiga María. Cuando terminaron con el tentempié, la mesa fue recogida por una servicial camarera, que dejó tres nuevas jarras antes de… desaparecer. O eso le pareció a Marco, ya que siguió, al igual que Javi, a la camarera mientras se marchaba y al llegar a una zona más oscura del local la chica pareció desvanecerse.

Marco se frotó los ojos y culpó a la cerveza que llevaba consumida esa noche de lo que había visto. Pobre infeliz.



 

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